Un pedacito de algodón en Antigua Guatemala

Cultura Textil de Guatemala
junio 28, 2016
“Tejiendo la Historia”
junio 30, 2016

Un pedacito de algodón en Antigua Guatemala

Cuando de comencé a soñar un lugar donde los hilos y los textiles tejidos del país sorprendieran al mundo por su autenticidad, soñé con La Casa del Algodón en La Antigua Guatemala. Siempre tuve claro que el producto de La Casa del Algodón tenía que ser de Guatemala y por ello, la decisión de atraer a los mejores conocedores de los algodones del país.

Mis viajes por algunas comunidades con los técnicos expertos del Ministerio de Desarrollo han sido útiles, prácticos, divertidos y sobre todo me han dado el conocimiento profundo de la necesidad de las mujeres artesanas por mostrar lo que mejor saben hacer, lo que han aprendido desde bien pequeñas: las técnicas de uso del telar de cintura, del telar de pie y de las agujas para hacer croché.

El algodón, esa fibra vegetal natural que nos acaricia desde hace miles de años, es la clave para que las mujeres puedan hacer su labor y conseguir la permanencia de un arte milenario que en La Casa del Algodón de la Antigua Guatemala queremos como un tesoro.

He visto como las artesanas de San Juan la Laguna en el Lago Atitlán convierten el color natural crudo del algodón, en hilos tintados con productos naturales, como por ejemplo el tabaco, las zanahorias, el aguacate, la pimienta y también he visto cómo se reúne un grupo de mujeres artesanas (liderado por una de ellas) a organizar los trabajos y cómo atienden a las explicaciones y demandas de un pedido para La Casa del Algodón.

Sería difícil esperar un resultado distinto al que tenemos con La Casa del Algodón en La Antigua Guatemala, después de conocer la autenticidad que se vive con los algodones, con los textiles, en este país donde la cultura textil es uno de los pilares económicos para muchas familias.

1 Comment

  1. Caty C. dice:

    Mi querida Jaqueline, tú sin duda eres una Tejedora de Sueños, tu buen gusto y el cariño que le has tomado a La Antigua han ayudado a que poco a poco se conviertan en realidad. Gracias por el apoyo para las mujeres tejedoras de las localidades. Mis mejores deseos para La Casa del Algodón.